Blockchain y smart contracts, revolución sin intermediarios

Probablemente el Blockchain, sea la tecnología que lo cambie todo, hoy hablaremos de uno de los procesos más interesantes que esta tecnología puede aportarnos, el smart contract. Un contrato es, por definición, un acuerdo o transacción entre dos o más partes, la novedad llega gracias a la tecnología Blockchain eliminando la necesidad de la intermediación, con la garantía de que ninguna de las partes puede acceder de forma alguna a la información confidencial de las otras, y los datos originales nunca podrán ser modificados. Esto, podría suponer, a la larga, la desaparición de entidades bancarias a la hora de contratar servicios como reservas de hoteles, aviones o coches.

Las características principales de los smart contracts son:

  1. Independencia
  2. Confiabilidad
  3. Seguridad
  4. Ahorro
  5. Precisión

Sabemos que el Blockchain, es un almacén de datos compartido entre muchos ordenadores, donde cada ordenador participante puede ver toda la información. Cualquier persona puede agregar ahí el código de un contrato y saber que no podrá ser eliminado, estando además seguro de que se podrá ejecutar en cualquier caso.
Los smart contracts (término acuñado por el criptógrafo Nick Szaboen en 1993) también llamados contratos inteligentes, son desde el punto de vista tecnológico extractos o fracciones de código de programación que actúan de un modo similar a las APIs (protocolos de acceso con una estructura de datos predecible de los que disponen las aplicaciones informáticas para conectarse con un tercero con el fin de extraer o intercambiar información que puede ser modificada por una de las partes para que funcione de una forma distinta a la ideada inicialmente) con la salvedad de que son inmutables, pues están ubicados en múltiples nodos que no permiten modificar su contenido, de modo que siempre actuará de la misma forma y con total garantía, así que su seguridad y confidencialidad son absolutas. A esto se suma la eliminación de intermediarios, pues se descentralizan las interacciones entre las partes, lo que desembocará en un ahorro de costes para el cliente final.

Un contrato inteligente nos permite simplificar un contrato de la actualidad, dado que es capaz de ejecutarse solo y hacer cumplir lo acordado de manera autónoma y automática, evitando intermediarios certificadores; los smart contracts son inviolables desde el punto de vista de la seguridad y el control por parte de terceros, no se pueden borrar y reducen costes, como consecuencia de la eliminación de intermediarios.
Están basados en la denominada smart property o propiedad inteligente, que es un derecho de propiedad de un activo por el que se accede a una cadena de bloques de información descentralizada (Blockchain) por medio de una clave de acceso privada del propietario del activo, la cual será entregada al comprador por medio del contrato inteligente, si este decide venderlo.

Para verificar la información que requieren para la ejecución los acuerdos entre las partes (órdenes programadas), estos contratos inteligentes recurren a los oráculos, que trabajan con fuentes de información externa descentralizada de distintos proveedores que determinan la fiabilidad de la información en función de lo que la mayoría indica. Por poner un ejemplo: se realiza mediante un smart contract una apuesta sobre el resultado de un partido de fútbol, se establece la fecha del encuentro y en ese momento de forma automática el oráculo consultará a través de una fuente oficial el resultado del partido, en base al ganador se repartirá el dinero de la apuesta, sin ninguna casa de apuestas o intermediario que se quede con un porcentaje.

Las aplicaciones de los contratos inteligentes son y serán tantas como el mercado determine, pero sin duda sectores como el financiero, las aseguradoras, el sector turístico, aquellos en los que intervengan derechos de propiedad intelectual e industrial, y muy especialmente todos aquellos asociados a la intermediación, se verán particularmente afectados.