Llevar Scrum a la empresa, ¿cuándo encaja la metodología ágil?

La metodología Scrum es un modelo que fue identificado y definido por Ikujiro Nonaka e Hirotaka Takeuchi a principios de los 80, al analizar cómo desarrollaban los nuevos productos las principales empresas de manufactura tecnológica: Fuji, Xerox, Canon, Honda, Nec, Epson, Brother, 3M y Hewlett Packard (Nonaka & Takeuchi, The New New Product Development Game, 1986)

En su estudio, Nonaka y Takeuchi compararon la nueva forma de trabajo en equipo que estaban identificando con el avance en formación de scrum de los jugadores de Rugby, y por esa razón la denominaron “scrum”.

La base metodológica de Scrum se basa en la realización de entregas parciales y regulares del producto final, priorizadas por el beneficio que aportan al receptor del proyecto. Por ello, Scrum está especialmente indicado para proyectos en entornos complejos, donde se necesita obtener resultados pronto, donde los requisitos son cambiantes o poco definidos, donde la innovación, la competitividad, la flexibilidad y la productividad son fundamentales.

Esto podría hacernos  pensar que es una metodología que no puede adaptarse a todo tipo de empresas, sino solo a aquellas más relacionadas con el sector tecnológico y el desarrollo de software, pero también se han observado muy buenos resultados para resolver situaciones en las que no se está entregando al cliente lo que necesita, cuando las entregas se alargan demasiado, los costes se disparan o la calidad no es aceptable, cuando se necesita capacidad de reacción ante la competencia, cuando la moral de los equipos es baja y la rotación alta, cuando es necesario identificar y solucionar ineficiencias sistemáticamente o cuando se quiere trabajar utilizando un proceso especializado en el desarrollo de producto.

En definitiva, se trata de una metodología que nos permite trabajar con mayor efectividad y control de los procesos productivos al atomizarlos en cada una de sus tareas y fijando hitos de resultado mucho más alcanzables con temporalizaciones más breves.

¿Es necesaria la certificación de Scrum Manager?

Lo primero que debemos hacer es investigar y contrastar la información sobre la nueva metodología y cómo puede adaptarse a tu entorno de trabajo. Siempre desde la convicción de que la implantación de la nueva metodología va a mejorar el rendimiento de la gestión de proyectos, puesto que afrontarás un cambio de estilo de trabajo radicalmente opuesto al que venías realizando de manera tradicional, no estamos hablando de una metodología que se pueda implantar a medias, a caballo entre la innovación y los procesos lineales tradicionales.

Es especialmente adecuado para:

  • Gestión de proyectos de desarrollo de software
  • Gestión de proyectos de innovación
  • Disipar dudas de un proyecto que no se puede definir con certeza
  • Proyectos donde las especificaciones cambian durante la vida del mismo
  • Proyectos donde iniciar con un MVP (producto mínimo viable) y sobre el resultado obtenido, en el primer sprint, tomar las decisiones oportunas.

En el caso de que tras tu investigación concretes que es lo más adecuado para tu empresa existen diferentes opciones a la hora de certificarse, el material en Internet es inmenso YouTube está lleno de videos de Scrum. Se realizan conferencias y reuniones en todo el mundo. La gente publica listas de patrones tremendamente útiles. En el momento que decides obtener la certificación, puedes conseguir certificarte desde Scrum.orgScrumAlliance.org, ambas instituciones son las más reconocidas a nivel mundial y el origen es del mismo autor, Ken Schwaber. Para el público de habla hispana la mejor opción posiblemente sea ScrumManager.com respaldada por una empresa española, puedes encontrar más información en la sección de FAQs en su propio site.