El Blockchain como herramienta para la seguridad de la Smart City

La Smart City utiliza las nuevas tecnologías para integrar y administrar infraestructuras físicas, sociales y comerciales tratando de aportar mejores servicios a sus habitantes mientras se optimiza la utilización de los recursos disponibles. Con el avance de tecnologías como el IoT o el cloud computing aparecen cada vez utilidades más innovadoras que facilitarán la vida en estas ciudades, mejorando además la comunicación y la colaboración entre los ciudadanos y los órganos locales de control. A pesar de todos estos beneficios potenciales que ya podemos intuir una de los mayores desafíos que se plantea está relacionado con la seguridad de la información y la privacidad. Es aquí donde la tecnología Blockchain hace su aparición, permitiendo integrar todos estos dispositivos inteligentes dentro de una plataforma de comunicación segura.

Uno de los primeros motivos para la llegada de la Smart City es la optimización del uso de los recursos existentes, reducir los costes y crear entornos urbanos más habitables y sostenibles, un ejemplo de la utilización de tecnología en este ámbito son los terminales de alquiler de bicicletas o los vehículos eléctricos que pueden ser alquilados a través del uso de una App y que son monitorizados, en muchos casos, a través de redes abiertas de datos que verifican usuarios y ubicaciones. Sin duda es un avance que nos permite tener una mayor movilidad dentro de las ciudades pero que no ofrece toda la seguridad frente al uso de datos, es por esto que las soluciones basadas en tecnología Blockchain deberán combinarse con el IoT para garantizar la comunicación sin comprometer la privacidad y la seguridad.

La creación de la Smart City va íntimamente ligada a la seguridad, es importante identificar las amenazas que pueden hacerla vulnerable y diseñar para ellas una solución efectiva. A día de hoy ya se han llevado a cabo investigaciones en este campo como Open Web Security Project (OWASP) que han categorizado las diferentes amenazas que puede sufrir una Smart City y los aspectos en los que centrarse para su protección:

  • Amenazas a la disponibilidad: que se centran la defensa ante una mala utilización de los recursos.
  • Amenazas a la integridad:  que se centran en la defensa de los datos, tratando de impedir cambios no autorizados y luchando contra la manipulación y corrupción de la información.
  • Amenazas a la confidencialidad: centradas en la protección ante la divulgación de información confidencial por parte de entidades no autorizadas.
  • Amenazas a la autenticidad: que concierne a la obtención de accesos no autorizados a determinados recursos e información sensible.
  • Amenazas a la responsabilidad: que incluyen la denegación de transmisión o recepción de un mensaje desde una entidad determinada.

La tecnología Blockchain permite registrar con total seguridad transacciones, acuerdos, contratos y ventas, eliminando intermediarios y asegurando la inmutabilidad de los datos durante todo el proceso. Permite además establecer todo un marco de seguridad para la comunicación de los datos en la Smart City, asegurando ser una tecnología resistente ante múltiples amenazas, siendo además eficiente y escalable. Esta red permitirá entonces crear una plataforma común donde todos los dispositivos sean capaces de comunicarse de forma segura.

blockchain smart city

A pesar de que en muchos casos podemos ver toda esta evolución como futura en realidad, ya es presente, Dubai, por ejemplo, trabaja en convertirse en la primera megalópolis inteligente basada en Blockchain en 2020, cambiando la forma en que los residentes y visitantes interactúan con la ciudad, se pretende, entre otras cosas, crear un espacio digital sin papeles, tanto en el sector público como en el privado, donde la circulación de documentos se realizará de forma electrónica y segura. Por supuesto no es el único ejemplo, existen iniciativas similares en Estonia, China o Estados Unidos.

La vida en las ciudades no se detiene y la adopción de nuevas tecnologías lleva un tiempo, sin embargo, poco a poco, Blockchain e IoT se van integrando para finalmente gestionar servicios urbanos e infraestructuras públicas. Caminamos hacia el establecimiento de una nueva economía digital y, aunque despacio, ya son una realidad los proyectos que hacen referencia a aspectos sociales y medioambientales que se verán beneficiados por esta tecnología.

Uno de los grandes retos para la implantación de esta tecnología en nuestras ciudades es la falta de innovación tecnológica en las empresas que después deben facilitar estos servicios a las ciudades, es muy difícil mejorar el tratamiento de residuos si las empresas de tratamiento de residuos no se plantean las mejoras a través de procesos de innovación, lo mismo podríamos decir de las empresas de construcción o aquellas que dan soporte administrativo a la administración pública.