La implantación de IoT en la empresa.

Hay que tener en cuenta que en la incorporación de IoT en las empresas intervienen múltiples componentes, por lo que requiere de sistemas que pueden ralentizar el proceso de adaptación. No obstante, se generan grandes beneficios en la economía, en la optimización de la productividad y en la innovación de productos y servicios de la empresa.

Gracias a las innovaciones en hardware, la omnipresencia de la conectividad y el Big Data hemos llegado a la aplicación óptima del Internet de las Cosas. Con ello hacemos que la conexión entre empresas y consumidores se cada vez más cercana y todos nos beneficiemos.

La cadena de valor del IoT empieza en los dispositivos de sensores que captan el dato, los gateways que transmiten la información a La Nube y las plataformas cloud sobre las que se desarrollan aplicaciones diversas. La interoperabilidad y escalabilidad de las soluciones son factores principales. Los dispositivos que se instalen deben ser compatibles con cualquier plataforma Cloud sobre la que posteriormente se vayan a desarrollar todas las aplicaciones de visualización de datos y toma de decisiones.

Por ello, se ha vuelto crucial para las arquitecturas de IoT considerar la interconexión de todos los dispositivos. Una correcta gestión del tráfico de red de la empresa será necesaria para garantizar que cada sector cuenta con la conectividad necesaria para cumplir correctamente con sus actividades y con ello también anticiparse al crecimiento de dicha demanda. En cualquier proceso de implementación de IoT es preciso realizar una planificación exhaustiva que deje claros los mecanismos para la futura escalabilidad.

La clave, antes de abordar una transformación digital en tu empresa, estará en definir bien los objetivos que persigues y tener claro que la inversión se debe rentabilizar en términos de ahorros de costes y mejoras en la  productividad.

Además, las empresas deberán dotarse de sistemas de protección altamente eficaces ya que los riesgos de seguridad relativos a la protección de datos, la seguridad de las redes o la privacidad de las personas puede poner en jaque la seguridad tecnológica. Detectar los riesgos a tiempo y una actividad malintencionada puede suponer una diferencia fundamental que deberemos prever. Es básica que la implantación de sistemas de seguridad sea acorde a la carga de datos que obtendremos, y que se planifique previamente, para evitar errores posteriores.

Para implantar el IoT en una empresa se deberá realizar siempre de forma previa una correcta auditoría de seguridad del IoT con los siguientes puntos:

  1. Dónde vamos a implementarlo, con qué objetivos y quién será el responsable de ello.
  2. Realizar un análisis de riesgos asociados a la implementación de cada componente del IoT.
  3. Cuantificar y controlar los riesgos de cada componente. Con ello analizamos qué datos se recogen, almacenan y analizan y sus implicaciones.
  4. Desarrollar un política de contingencia en caso de una vulneración de la seguridad de dichos dispositivos, tanto activa como pasiva.
  5. Analizar el riesgo de no implementar el IoT.
  6. Maximizar el efecto de implementación del IoT con un análisis pormenorizado de los datos.